Por Sonia Almada

Desde 1822, cuando desde el parlamento británico, Richard Martin presentó un proyecto de ley que ofrecía protección de la crueldad contra los bovinos, caballos y ovejas, el criterio del bienestar ubicaba su foco en la moralidad y el comportamiento humano. Marcando un precedente, primero los animales.

En 1824 se funda la primera organización la Society for the Prevention of Cruelty to Animals. En 1840, la Reina Victoria dio su bendición a la sociedad que utilizaba las donaciones de sus miembros para crear una red de inspectores, cuyo trabajo era identificar abusadores, reunir evidencias y denunciarla a las autoridades para proteger y cuidar a los animales de la crueldad humana.

137 años después, el 20 de noviembre de 1959, se aprobó la Declaración de los Derechos del Niño. No se creó una ley para protegerlos de la crueldad humana.

Desde siempre el cuerpo y mente de los niños y niñas ha importado poco o nada.

El cuerpo de los niños y niñas pertenece a los adultos, a veces se lo cuida, ama y protege y muchas otras se puede utilizar para lastimar, vejar o asesinar porque el niño no se pertenece, los adultos pueden hacer lo que quieren con él.

El cuerpo de los niños no es de los niños, es de la educación, de la iglesia, del estado, de la familia.

Un niño no tiene derecho a nada, nada de nada.

No es verdad que se encuentren en vigencia sus derechos, mucho menos sus deseos, solo una parodia, una forma perversa de hacer publicidad.

Objetos de consumo, comestibles, bufones. Se los puede utilizar para comercializar, golpear, humillar, maltratar, abusar y hasta asesinar.

Los cuerpos de los niños y niñas han ocupado y ocupan un lugar oscuro en los anaqueles de la fantasía de muchos adultos. Un despojo, lo que sobra.

La palabra infancia proviene  etimológicamente  del latín “infantia”, “in”, como negación, y “for” hablar, significa en una de sus acepciones, “quien no sabe hablar”.

Para los antiguos romanos los infantes no  podían expresarse jurídicamente, debiendo hacerlo por ellos quien ejercía la patria potestad  (el pater)  figura que ejercía una potestad sobre una determinada familia, es decir aquella persona que era cabeza de familia, a este se le denominaba además con el nombre de pater familia, que al traducirlo a nuestro idioma equivale a “padre de familia”.

A lo largo de la historia , además de no tener voz, han sido conceptualizados como seres demoniacos, seres de pura maldad, con la función de satisfacer los deseos y necesidades a los adultos.

Hoy los niños y niñas pueden ser usados para la guerra, el narcotráfico, las peleas o riñas por dinero, para la explotación laboral, para la prostitución y la pornografía.

Son invisibles para el derecho y el deseo, existen en categoría de objetos para ser utilizados

Niños y niñas violentados de todas las maneras posibles hasta su desaparición o asesinato completan las filas de los más silenciados y olvidados de la historia de la humanidad.

Miles y miles de niños y niñas padecen a los adultos que le tocaron en suerte, y pocas son las opciones que la sociedad grite sus crímenes.

Muchísimos niños y niñas, aunque no lo veamos, ocupan   el lugar de sirvientes para los adultos, objetos para utilizar para el goce sexual, maltratar humillar, aterrorizar y abandonar a su suerte.

Cuando un niño muere todo se paraliza y oscurece, pero la verdad es que todos los días mueren bebés, niños y niñas a causa de las violencias del hambre y la depredación adulta. Todos los días abandonan a bebes, niños y niñas a los que no mira nadie.

Todos los días.

Con la dolorosa muerte de Sheila Alejandra Ayala de 9 años asesinada en San Miguel, Buenos Aires, recordamos algunos de los bebes, niños, niñas y jóvenes asesinados y desaparecidos los últimos años.

Los recordamos porque el ejercicio de la memoria es la única forma de elaborar los crímenes sociales contra la infancia vulnerada y hacernos responsables que los niños y niñas son hijos e hijas de todos.

Ángeles Rawson, 16 años. Asesinada, abusada y arrojada a la basura. Buenos Aires, junio de 2013

Claudia Palma, 9 años. raptada, violada y degollada y desechada en un descampado en Salta, mayo de 2013.

Sofía Viale, 12 años, fue raptada, abusada y ahorcada en General Pico. El cuerpo fue hallado enterrado en una parrillada. La Pampa, noviembre de 2012

Maira Ruarte,16 años violada, estrangulada y enterrada. San Juan, octubre de 2012

Miriam Valiente, Tenía 13 años. Asesinada a golpes, luego de haber sido violada. Misiones, agosto de 2012

Mercedes Figueroa, 6 años. Asesinada a puñaladas tras un intento de abuso. Tucumán, mayo de 2012.

Rocío Barletta 11 años raptada, violada y asesinada. , Córdoba, abril de 2012.

Keila Rojas, 2 años violada y asesinada a golpes. Santa Fe, noviembre de 2011

Candela Sol Rodríguez, niña de 11 años Secuestrada violada y asfixiada. Su cuerpo fue hallado tirado en un baldío. Hurlingham, Buenos Aires, agosto de 2011.

Gastón Bustamante, 9 años estrangulado en su casa. Noviembre, 2011 Miramar, Buenos Aires,  

Tomás Dameno Santillán, 9 años. Asesinado y abandonado en un descampado.  noviembre, 2011, Lincoln, Buenos Aires

Martín Vázquez, 6 años   asesinado en su casa. Pte. Perón Buenos Aires, marzo 2011

Sol victoria Martínez Gómez, 9 años degollada y tirada entre dos automóviles. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, octubre 2018

Martín Delgado, 8 meses muerto por desnutrición, febrero 2015, Salta

Thiago Quipildor, 4 años, murió golpeado y desnutrido, Salta. Julio 2015

Giuliano Gastón Ibáñez, dos años y 9 meses. Muerto a golpes. Noviembre 2017, Mendoza

Agustín Bogado. 1 año y 2 meses, Golpeado salvajemente hasta los 8 meses sobrevive hasta   muere a consecuencia de la extrema violencia padecida a golpes. Santa Fe .2017

Una beba, sin nombre 9 meses murió tras ser violada. Buenos Aires, octubre 2018 Punta Lara

Alexis Antonio Mamaní, 3 años, Papalá , Jujuy, marzo 2018

Desaparecidos

Sofia Herrera, 3 años, Desapareció en 2008 mientras caminaba con su familia en un camping de Tierra del Fuego

Maximiliano Sosa 3 años, desaparecido el 21 de diciembre de 2015 en la ciudad de Ceres, Santa fe

 

Fuente: Infanticios en Argentina. Aralma